jueves, 27 de noviembre de 2008
10 datos inútiles sobre el cine
Iba a hablar de las películas del expresionismo alemán, pero he decidido guardar la entrada para más adelante.
Faby me dijo que quiere una entrada sobre Disney y el porqué digo son films que controlan la mente, ya la estoy cocinando.
Mientras les dejo 10 datos de trivia completamente inútiles pero muy divertidos sobre el cine. ¡Gócenlos!
1. En la cinta “Flor Silvestre” (1943) de Emilio “El Indio” Fernández, hay una escena donde un cochinito muere a machetazos. Y digo muere porque en realidad se lo escabecharon en la filmación de la toma, provocando la ira de la leyenda Dolores del Río.
2. En “Pink Flamingos” (1972) de John Waters, el trasvesti Devine realmente come escremento de perro en la mas infame escena del film. ¡Guácala!
3. En la película de “La dimensión desconocida” de 1983, un helicóptero se desplomó matando al instante al actor Vic Morrow y a dos niños. Las autoridades tardaron 10 años en declarar a John Landdis y Joe Dante (los directores) inocentes de homicidio imprudencial.
4. Para la famosa escena de “Lo que el viento se llevó” (1939), donde Rhett Buttler le dice a Scarlet: “Franky my dear, I don’t give a damn”, se escribieron varias frases porque en ese entonces “Damn” era una grosería muy fuerte para el cine. Algunas de las que se escribieron fueron: “Frankly my dear … I just don’t care”, “…I don’t give a hoot”, “…it makes my gorge rise”, “…nothing could interest me less”. Finalmente David O. Selznick, decidió estrenar la paelícula con la immortal frase y pagar una multa a los censores de $5, 000 dólares.
5. Laura Dern no entendía porque la gente creía que David Lynch era raro hasta que trabajó con el en “Terciopelo Azul” y revisó su refrigerador donde encontró un gato disecado por partes con velcro en cada parte para armar y desarmar a gusto.}
6. “Striptease”(1996) es de hecho una hora y media más larga de lo que la hemos visto. Tuvo que ser editada porque la audiencia de prueba se reía en las escenas dramáticas.
7. Después de la inesperada muerte de Bruce Lee, los estudios de Hong Kong sacaron un infortunado reemplazo llamado Bruce Li. Es que no hay temor a Dios…
8. La famosa e intrigante palabra que da origen al “El ciudadano Kane” (1941), de Kane “Rosebud”, se refiere al clítoris de la amante de William Randolph Hearst (en quien se cree se baso la película).
9. Cuando se filmó la película “Lolita” (1997) de Adrian Lyne, la actriz Dominique Swain tenía 15 años nada más, por lo que para sus escenas de sexo con Jeremy Irons (que tenia cuarenta y tantos), se ponía una almohada en su pelvis.
10. En la película “American History X” hay una escena final borrada, donde el personaje de Daniel Vinyard (Edward Norton) se rapa de nuevo la cabeza tras el asesinato de su hermano para dar entender que el odio solo genera odio en un ciclo infinito.
¡¡¡Los veo en unos días!!!
sábado, 22 de noviembre de 2008
viernes, 14 de noviembre de 2008
El expresionismo alemán
Creo que todos tenemos géneros favoritos en el cine. A algunos les encantan los films noir, a otros la nueva ola francesa los delira y algunos más adoran el spaghetti western. A mi me fascina el expresionismo alemán y quisiera dedicarle este post (de hecho ya me había tardado).Expresionismo alemán son el grupo de films que surgieron antes y después de la Primera Guerra Mundial y que tuvieron su cumbre en los años 20’s. Como su nombre lo indica esta relacionado con la corriente expresionista, donde la subjetividad de la expresión personal esta por encima de lo real (como lo había hecho el impresionismo en el siglo XIX).
Como Alemania se estaba recuperando de la Primera Guerra Mundial, los cineastas germanos no tenían el presupuesto de Hollywood para hacer películas por lo que se valieron de tomas surrealistas de tiempos largos, el simbolismo en el ritmo y en el mise en scène (todo lo que se ve en cámara) y de historias macabras, góticas.
Este género más tarde inspiraría el cine horror de los años 40’s (como los monstruos de la Universal) y el cine noir que tan famoso haría a Humphrey Bogart. Y da origen a lo que se conoce como la estética Kammerspielfilm que se basa en un respeto, aunque no total, de las unidades de tiempo, lugar y acción, en una gran linealidad y simplicidad argumental, que hace innecesaria la inserción de rótulos explicativos, tan usados en el cine mudo.
El expresionismo fue una edad dorada del cine, en donde los mayores representantes fueron Fritz Lang, George Wilhelm Pabst y F.W. Murnau, Paul Wegener.
Esta corriente se abre en el cine alemán con una de las mejores películas jamás hechas: Das Cabinet des Dr. Caligari o “El gabinete del doctor Caligari” (1919). Inspirada en una serie de crímenes reales en Hamburgo, nos cuenta los crímenes que el zombie Cesare cometía en la villa montañesa de Holstewall por las órdenes del Doctor Caligari.
Hasta ahí parece una película normal de miedo. La película es contada por Francis a un amigo en un flash back. El y su amigo Alan visitan el carnaval donde el infame doctor esta mostrando a su sonámbulo Cesare que puede predecir el futuro. Cuando Alan le pregunta cuanto tiempo vivirá, Cesare le dice que hasta el anochecer del siguiente día. Una profecía fatal que se cumple.

Francis y su novia Jane, investigan a Caligari y luego Cesare secuestra a Jane, pues se ha enamorado de ella y se rehúsa a matarla. Al intentar rescatar a su dama, Francis descubre que el Doctor es el jefe del psiquiátrico local y que se ha obsesionado con la leyenda de un tal Caligari que en la Italia del siglo XVIII usaba un sonámbulo para cometer crímenes.
Durante la persecución cumbre, Cesare muere y Caligari es finalmente encerrado en el asilo.
Lo increíblemente padre de esta película es ser el primer film con un final de vuelta de tuerca (de esos que tanto popularizó M. Night Shyamalan). Así que si no quieren saber el final, brínquense el siguiente párrafo.
--- Spoiler Alert----
El increíble twist del film es que Francis, Jane, Alan, Cesare y el amigo oyente son todos pacientes del hospital psiquiátrico y el Doctor en realidad es el Jefe de psiquiatría tratando de ayudar a Francis a curarse de su manía.
Ahí es cuando uno dice ¡Ay no mames, que miedo!
----Spoiler Alert----
El gran atractivo del film esta en su simbolismo y su estética. La idea de los guionistas era denunciar a un estado alemán aletargado y asesino durante la Primera Guerra Mundial.

Su estética es una combinación delirante de anormalidades escenográficas, con toques cubistas, líneas de movimiento y sombras pintadas en el fondo. Todo esto nos da una atmósfera dramática y esquizoide, ya que la escenografía funge como narrador y no solo como elemento decorativo. Los ángulos retorcidos y los elementos acartonados nos dan una sensación constante de encierro, que tiene todo que ver con el estado mental de los protagonistas. Los responsables de la escenografía fueron Walter Rörig, Walter Reimann y Hermann Warm.
El director Robert Wiene logró obtener actuaciones dignas del Oscar de Werner Krauz (el Doctor), Conrad Veidt (Cesare), Frederich Feher (Francis), Lil Dagover (Jane) y Hans Heinrich von Twardowski (Alan). Todo esto acentuado por un maquillaje fenomenal que sirve también como narrador, basta ver la diferencia entre “Caligari” y el Doctor.

Esta es una de mis películas favoritas, se las recomiendo ampliamente. Si quieren verla pueden encontrarla aquí:
Hay un remake de 2005 pero no es tan buena como la original.
Mis siguientes post estarán dedicados a esta escuela con películas como “Nosferatu” (1922), “El Golem” (1920), “M” (1931) y la que quizás es la mejor película de todos los tiempos, “Metropolis” (1927).
Los quiere,
La Cinéfila.
sábado, 8 de noviembre de 2008
La Súper estrella de Jesucristo

Jesús es el último rebelde. Fue aquel hombre (y para mi Dios) que se atrevió a revolucionar el mundo sin derramar más sangre que la suya.
Sobre su figura se han escrito y hecho miles de películas. Es que el Señor es una figura controversial e interesante. O lo amas o lo acusas de las cosas malas del mundo, pero no lo ignoras. Con Él, no hay puntos intermedios. Y es que El ya lo dijo, vomita a los tibios de corazón.
Cuando tenía unos 10 años, mi papá me enseño un LP que tenía guardado. Imagínense que fue para mi, acostumbrada a los casetes o 8 tracks, ver un disco negro más grande que la panera. Me lo regalo y lo puso en la consola (que aun tenemos en la casa por alguna razón) y mi vida cambio.
Era el soundtrack de “Jesus Christ Super Star”.

Recuerdo haberme escuchado el disco de corrido unas cien veces. De hecho, aún hoy a mis 23 años me sé cada estrofa de la ópera rock de Andrew Loyd Webber y Tim Rice.
Poco después mi papá me regalo el VHS de la película de Norman Jewison de 1973 (el cual presté y jamás me devolvieron) y cuando la vi, mi mundo sufrió un cambio de 360°.
Todo en ella era fuera de lo que yo tenía preconcebido. La historia esta contada a través de los ojos de un Judas Iscariote negro (no que yo sea racista pero vuelvo a lo mismo, uno esta acostumbrada a las imágenes europeas como el Pantocrátor), los apóstoles son hippies, hay mujeres apóstoles, María Magdalena no era la prostituta irredenta si no una mujer convertida y enamorada y las letras hablaban de cosas que seguían (¿siguen?) pasando en esa época.

Es una de las manifestaciones más poderosas de Cristo y vino en un momento clave para la Iglesia Católica, el Concilio Vaticano Segundo. Ted Nelly le dio una fuerza descomunal al Nazareno; basta ver la escena del Huerto de los Olivos o Getsemaní (“Nail me to your cross and break me, Bleed me, beat me, Kill me. Take me, now! Before I change my mind.”).
Los villanos son más que nada caricaturas. Pilatos es un ser que se muere de miedo de lo que la historia opinará de él, lo que al final lo lleva a condenar a Jesús. Herodes es como esos tele mercaderes de la fe que te buscan soluciones milagreras que puedan comerciar mientras que el Sanedrín y Caifás y Anás, hacen lo que hacen porque verdaderamente creen que es lo mejor para el pueblo.
Judas se desarrolla mejor que ninguno. Su indecisión y su culpa lo llevan al final que todos conocemos para regresar antes de la Crucifixión y cantar la canción lema de la película (“Jesus Christ, Jesus Christ, Who are you? What have you sacrificed? Jesus Christ Superstar, Do you think you're what they say you are?”).
Y Jesús. Oh, Jesús. Ese es el Cristo en el que yo creo, un Jesús vivo que tuvo miedo, que dudo y que se dejó a la voluntad de Dios Padre para sufrir como hombre y entendernos mejor. Un paralelismo fortísimo entre Cristo y María Magdalena, Pilatos y Judas, es la soledad. Los cuatro tienen momentos en que la soledad los sobrepasa y los lleva a los momentos más poderosos de los personajes.
Lo único que no me gusta es que lo deja en la Cruz. Es decir, nos muestra la mayor entrega de amor de la historia y se queda ahí. Y entiendo que sea Superstar porque fue un hombre extraordinario pero (ojo, aquí ya habla la católica que hay en mi) me hubiera encantado ver aunque fuera una sola toma con la Cruz vacía para mostrar la trascendencia de Cristo.
Me causa una extraña sensación ver esta película. Cuando se ve la puesta del sol sobre el Gólgota en “San Juan 19:41”, la más absoluta desolación se apodera de mi. Un sentimiento que Carl Anderson (Judas) representa maravillosamente al momento de subirse al camión y ver por última vez la Cruz. Sin embargo, después se ve como un pastor cruza la escena y el sentimiento de esperanza renace (una toma que no estaba planeada, se trata en efecto, de un pastor que iba cruzando sin saber que entraba en cuadro).

Amo las óperas rock, me puedo desmayar con “Tommy” de “The Who” (1975) y “Godspell” (1973) me hace reír, pero ninguna me mueve las fibras del mismo modo que lo hace “Superestrella”. Aun lloro en la escena de los 30 latigazos, de vez en vez, en los momentos de mayor dolor canto para mi “Could we start again?” y para calmarme repito el mantra “Everything is all right, yes, everything is fine”.
En definitiva no es la más piadosa de las películas ya que falla al mostrar la faceta divina de Jesús, pero su fuerza esta en eso precisamente, en mostrar un Cristo hombre y amigo.
Y no hay mayor amor que el de Aquel que da la vida por sus amigos.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Beat the devil
sábado, 1 de noviembre de 2008
A escribir, a escribir!
jueves, 30 de octubre de 2008
¡Feliz Día de Muertos y Halloween!

¡Felices espantos a todos los gnomos, hadas, duendes, elfos, vampiros, hombres - lobo y fantasmagorias!
Los dejo hasta la próxima semana; me les voy para festejar estas fiestas tan macabras. Que sus seres amados los visiten y llenen de amor y no dejen que los seres de otros mundos los espanten, recuerden que solo andan de paso estos días.
Un abrazo y mis mejores deseos no - muertos!
La Cinéfila
The Texas Chainsaw Massacre
En el espíritu de las fechas quiero hablarles de una película que hace que el espectador se identifique por las profundas y tradicionales emociones que se muestran en cada escena y que … ¡Naaaaaaa, se joden sociedades de padres de familia, voy hablar de una peli que gusta por grotesca y horrorosa!: "The Texas Chainsaw massacre"
Algunos ya la han visto, muchos otros no tienen el estómago para aguantarla. Este film de 1974, nos cuenta la historia de Letherface y su simpática familia gourmet, pues tienen un paladar muy refinado, solo aceptando carne Premium humana.

Parece ser una película de slashers cualquiera, así que ¿qué tiene de particular la masacre de Texas? Pues para empezar es una de las pocas películas que la veas por donde la veas, bajo el marco conceptual que gustes y mandes, seguro te espantará. Cuenta con una edición notable que va generando poco a poco la tensión que culmina con las escenas gore.
Conozco mucha gente que no ha podido terminarla. A mi me tomó tres intentos para verla de un tirón. Pero es que el género slasher no es para todos, ya saben sangre a cubetadas, adolescentes semidesnudas gritando como cacatúas, estar basada en una historia dizque real, un asesino en serie sin mayor motivación que la de hacer filetillos de las incautas y un final que no es final, sino que deja la puerta abierta para las sopotocientas secuelas que habrá, no son elementos para cualquiera.
De hecho, no es mi tipo de película, pero “Texas…” tiene un halo especial. Ver esta película con alguien que no la ha visto es un excelente estudio de cómo se va descomponiendo el rostro humano; como pasa de la incredulidad al asco.
Para cualquier cinéfilo que se respete hay que verla. Porque revolucionó el género de terror, porque ha sido una de las películas más vetadas en la historia y porque su director, Tobe Hooper logro hacer un film de culto con tres pesos.

Uno no puede evitar sentir compasión por Sally Hardesty y gritarle "¡No, pendeja no entres ahí!" (perdón por el francés) y sentir una fascinación morbosa por el hombre detrás de la máscara. Y las escenas son tan gráficas que causan escalofríos, pero que en su momento eran perfectas para un mundo que abría sus ojos a los horrores de la primer guerra televisada: Vietnam.
Como toda buena película de terror tiene secuelas bastante malonas, incluso una donde salen una Renée Zellweger y Matthew McConaughey en estado larvario de 1994. Pero el remake de 2003 y la precuela de 2006 son bastante buenas (¡¡¡y en la precuela sale mi LeeeEEEeee Tergesen!!!).
Si quieren espantarse, asquearse y de paso ver una buena película, “The Texas Chainsaw massacre” es una must see para todos los que aman el cine.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Miren lo que JuanRa me consiguio!!! Na, na, na, na,naaa, na

¡Takanori, muérete de la envidia!
martes, 21 de octubre de 2008
El extraño mundo de Jack (*aaaaiiiigh* que nombre...)
Quiero platicarles, (y que ustedes me platiquen a su vez) de una película que empezó chiquita, que casi no la armó en taquilla y que después se convirtió en una película de culto: “El extraño mundo de Jack” (“A nightmare befote Christmas”, 1993).
Este film de stop motion animation (cuadro x cuadro) se ha convertido en el estandarte de darketos, emos y cuanta cosa macabra que necesite un ídolo en mi país. Pareciera que el viejo Jack Skellington es la quintaesencia del alma incomprendida. En fin, la película la vi cuando tenía yo unos 10 añitos, ya en TV porque no imagino a mis papás llevándome a ver una película con un diseño de arte tan excéntrico. Desde la primera vez que la vi, me identifique notablemente con Sally, la muñeca de trapo que esta enamorada del Rey Calabaza.
Creo que todos saben que la película la repiten ad nauseam tanto en Halloween y en Navidad, pero es algo que año con año tengo que ver. No recuerdo bien donde leí que el film era Edgar Allan Poe conoce al Doctor Seuss (el de “Green eggs and ham”), pero me parece muy adecuado.
Tim Burton nos regala en su muy particular estilo, una fábula que combina esos terrores nocturnos que solo los niños con su infinita imaginación pueden experimentar con las Navidades y sus colores, aderezada con una simple historia de amor. Es una ópera gótica animada para niños ¿tiene eso sentido?
Bueno, que me gusta la peli y tal. Sé que no hace mucho por el misticismo de una crítica que se aprecie, pero me gusta la historia del Rey Calabaza. Además el doblaje mexicano no tiene madre.
Un poco de trivia antes de irme, aunque se le conoce como un film de Tim Burton, él no la dirigió, tuvo que dejarla en manos de Henry Selick, porque el estaba ocupado con “Batman Returns” (otra joya).


