martes, 2 de septiembre de 2008

DW Griffth




Continuando con nuestros serie de los directores malditos o de leyenda negra, veámonos con uno de los padres del cine (nos guste o no): DW. Griffith

Educado bajo las ideologías sureñas (y racistas), este director realizó más de 500 filma y colaboró en la creación de muchos otros. Trabajo como actor de reparto en compañías ambulantes y llegó a trabajar para la AM&B (Amrican Mutoscope & Biograph) hasta que llegó a hacerse productor independiente en 1913.



Su película de 1915 más famosa y controversial es “El nacimiento de una nación” (también conocida como “The Clansman”) y la otra película que supero los budgets de su tiempo y que ha influenciado a muchos directores: “Intolerancia” (1916). cinco mil escenas diferentes, 1357 tomas individuales, 18 mil actores y extras, tres mil caballos y siete meses de producción (por los avances de la tecnología digital, es posible que estas cifras ya no se superen nunca).

Junto con Chaplin, Fairbanks y Pickford fundó la United Artists, que le daba control a los actors y creativos en 1919. Con el cine sonoro se acabó su carrera.


A el debemos la creación de tomas como el primer plano y el flashback, loas primeras técnicas de edición; fue el descubrisdor de las grandes leyendas del cine mudo como Lillian y Dorothy Gish, Mae Gras, Blanche Sweet, Mack Sennett y la novia de América, Mary Pickford.

Pero hablemos de su película más conocida. “El Nacimiento de una nación” es una de las grandes leyendas del cine por ser la primera película épica; establece los cambios de eje de cámara y ya se entiende lo que es una secuencia, la sucesión de planos cortos y largos.

La trama, y es aquí donde entramos en temas escabroso es por no decir otra cosa, una porquería. Perdonen, esa es mi opinión. La película es una oda a la supremacía blanca, vamos es una película donde se da la aparición del espíritu nacional en Estados Unidos, a partir de la traumática experiencia de la Guerra Civil ocurrida en los años 60 del s. XIX. Griffith elige contar la historia desde el punto de vista de los perdedores, el Sur. En el relato se puede entrever que el nuevo nacionalismo americano, como todos, nace por la negación de los otros y estos otros pueden ser los europeos, los negros o todo lo que no sea genuinamente americano.

Muestra una ideología propia de los auténticos nazis, explícitamente racista. A lo largo de 3 hrs de film, la peli nos narra la historia de una estereotípicamente buena familia sureña durante la Guerra Civil Americana que según DW Griffith, entregó al país (y al mundo) a los negros, judíos, latinos, etc. Los buenos sureños atacados por los “malvados” negros se vieron obligados a formar un grupo de contra defensa conocido como el Ku Klux Klan (¿les suena?), que son más buenos y honrados que el pan de caja.




Solo hubo un actor negro en todo el film, los demás eran blancos pintarrajeados con carbón.
Hay una escena en específico que es de antología. Una joven sureña se avienta al barranco antes de ser violada por un negro. Entiendo la defensa del honor femenino, pero no el subtexto racial. Otra escena imperdible es la del asesinato de Lincoln a manos de John Wilkes Boots (el increíble director Raoul Walsh).

Como obra de cine es una joya imperdible. Lamentablemente, la película es también de un racismo sangrante. No sólo se hace apología del Ku Kux Klan a lo largo de todo su último tercio, sino que los negros son retratados de forma absolutamente atroz, en un discurso que habría firmado encantado, un par de décadas después, el mismísimo Hitler (se menciona expresamente el carácter “ario” de la raza blanca). Pero, si se puede hacer abstracción de ello, la película se convierte en un espectáculo visual y narrativo realmente conmovedor.

Yo la odio, pero aprecio la maestría de Grffith.



Opinen ustedes mismos.

1 comentario:

Luigi De Angelis S. dijo...

Interesante.
Realmente no juzgo tan categóricamente la actitud racista de DW Griffith por la sencilla razón de que es honesto al expresarla y, además, se circunscribe a su propio contexto temporal y cultural (en otras palabras no se podría esperar algo diferente).
Mi película favorita de Griffith es "Lirios Rotos"... resulta paradójico que en esta cinta el villano es un hombre blanco y uno de los héroes es un asiático.